Después de dos días aquí no he sido consciente, hasta esta tarde, del trabajo que en este centro se está haciendo por los niños del lugar. Esta mañana vino la mamá de Pablo al cole. Pablo tiene 12 años y está en 3º de primaria, es evidente que nos preguntábamos el por qué de su retraso. Cuando su mamá llegó esta mañana comprendimos "algo": una señora MUY pobre de unos cincuenta años llegaba llorando, hablaba en poconchí y casi no la entendíamos. Un niño en la calle le había pegado una pedrada en la cabeza, sangraba, un trapo "blanco" lo demostraba. La mamá de Pablo, además de pobre, está enferma (toma medicación psiquiátrica), se obsesiona con que se van a llevar a su hijo, se cree que se lo van a quitar de su lado (a saber lo que ha pasado). Cuando consiguieron calmarla con la medicación, el niño se fue con nuestro compañero Javier y ahí se quedaron un rato. Por lo menos Pablo no salió del cole. Lo más sorprendete de todo es que Pablo sólo sufría por la pedrada de su madre, pero con toda la resignación se iba del cole con ella, como si fuera tan normal. Pablo no tiene amigos, su madre no le deja salir con ellos pero él vive con plena normalidad su realidad, no conoce otra vida!!
Esta tarde, después de comer, fuimos con madre Ana a la "casa" de Pablo. Ella nos llevó con la intención de conocer su entorno más cercano...
Sólo os puedo contar que después de hacer una pequeña grabación con el móvil de Javi la situación me pasó factura. Ahí os la dejo para que os hagáis una pequeña idea de la realidad que muchos niños y sus familias viven aquí...para ellos es así, "normal".
Algo más: la madre de Pablo, en agradecimiento por la visita, nos regaló un melocotón guatemalteco, simplemente nos regaló su cena...
Hola Yoryi, gracias por contarnos todo lo que ves y vives allí. Muchos besos. (MªJosé Herrera y Curro). Dales mucho amor a esos niños.
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